ENTRE LO VERDE Y LA NADA: 37 KM.



Una pintura al estilo impresionista del parque El Olivar (un parque icónico en un distrito hegemónico de Lima, San Isidro) se sitúa en tres espacios urbanos del distrito  períferico Los Olivos (a 37 kilómetros de dicho parque) y sirve como telón de fondo para una acción en forma de picnic en la vida real.


El proyecto es una mirada crítica a cómo la naturaleza ha sido representada a lo largo de la historia del arte (arte occidental), en particular en la pintura paisajística de mediados del siglo XIX, donde se la presenta meramente como un elemento estético. Esta obra contrasta la fantasía ornamental de la naturaleza con la realidad de los entornos austeros de la periferias limeñas.

Este proyecto reclama la definición de la naturaleza, más allá de su cualidad decorativa, como un vínculo esencial entre el habitante y su entorno, permitiendo espacios de encuentro, interacción, recreación o, simplemente, para estar...